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La Cerveza Artesanal

La bebida de la humanidad.

Los insumos cerveceros

Según algunos autores, la cerveza viene evolucionando junto al hombre desde hace aproximadamente 10000 años. Se cree que después del neolítico, cuando el hombre empezó a cultivar y guardar los granos en cuevas fue cuando tuvo que haber empezado esta amistad entre el hombre y la cerveza, ambos en sus versiones prehistóricas. Posteriormente, con la escritura, nuestros antepasados nos han dejado huellas más claras. Hay grabados en arcilla del año 4000 AC con recetas de cerveza, jeroglíficos y hasta dioses alusivos.

Y paso el tiempo y las distintas culturas la fueron adoptando.. egipcios, celtas, vikingos, bárbaros.. Llegada la edad media fue importante en el comercio de muchos países europeos. A medida que pasaban las centurias, el hombre fue descubriendo nuevas técnicas y materiales, lo que lo llevo a poder explicar los diferentes procesos de la elaboración de la cerveza y mejorarlos.

 

Los 4 elementos

A medida que transcurrió su evolución, fue quedando bien definido después de la edad media que la cerveza se debía componer de: AGUA, MALTA, LÚPULO y ese misterioso elemento que a en el siglo XIX se pudo saber de qué se trataba: la LEVADURA.

Vamos a hacer una breve síntesis de estos 4 elementos:

Malta:
Grano comúnmente de cebada o trigo cuya germinación es iniciada y luego interrumpida abruptamente con calor. El grano posteriormente es secado o tostado en hornos. Hay distintos tipos de maltas, y cada una aporta diferentes colores y sabores a la cerveza. Tenemos maltas caramelo que destilan un color cobrizo y suelen ser dulces, maltas negras que aportan sabor y aroma a tostado o quemado, otras que han sido procesadas a fin de resaltar el aroma a frutos secos. Hay maltas chocolate, café, biscuit. Es increíble la cantidad de opciones y combinaciones que nos ofrecen las maltas a la hora de querer elaborar un estilo.

Lúpulo:
Es una planta cuya flor se utiliza para adicionar a la cerveza. El lúpulo aporta amargor, sabor y aroma. Hay distintas especies y cada cual se caracteriza por aportar distinto nivel de amargor y perfiles (especiados, florales, cítricos, etc..). El lúpulo es un conservante natural. El nivel de amargor en una cerveza se mide mediante una unidad llamada IBUS (International Bitternes Unit). Hay cervezas muy subidas de IBUS y otras muchos más suaves. Como siempre las opciones y combinaciones son interminables.

Agua:
El agua es el principal componente de la cerveza. Con agua “mala” no podremos sacar una buena cerveza. Antes la cerveza de cada ciudad tenia la impronta inmodificable del agua de ese lugar. Regiones con aguas blandas y cervezas suaves, regiones con aguas muy duras y cervezas con un amargor característico. En la actualidad el cervecero puede adicionar distintas sales para buscar aparentar al agua de distintos lugares del mundo.

Levaduras:
Son organismos microscópicos, células, que consumen los azúcares que encuentran en la cerveza 'verde' y los transforman en distintos subproductos, entre ellos los más notables: alcohol y gas carbónico. Como en los demás elementos, no hay un solo estilo de levaduras sino que hay unos cuantos. Cada cual con su características. Algunos fermentan más azucares y hacen cervezas más 'secas', mientras que otras no llegan a comerse tantos y producen cervezas con más cuerpo. Algunas cepas de levaduras dejan un perfil frutal, otras abananados, otras son bien neutras. En fin, no son la excepción a los demás elementos y proveen al cervecero de múltiples alternativas.